
Una ópera de 1786 que habla de poder, deseo y abuso sigue siendo sorprendentemente actual. Entre el 10 y el 27 de noviembre de 2026, el Teatro Real de Madrid presenta una nueva producción de Las bodas de Fígaro, de Wolfgang Amadeus Mozart. Es una coproducción con la Metropolitan Opera de Nueva York , sonde se verá después. La firma el director de escena canadiense Robert Carsen, y el título de esta versión de dice todo: «Juegos de poder».
Lejos de limitarse a una comedia de enredos amorosos, esta nueva lectura pone el foco en las dinámicas sociales y políticas que atraviesan la obra. A través de una escenografía contemporánea y una interpretación que profundiza en la psicología de sus personajes, el Teatro Real propone acercar al público actual una historia que, casi 240 años después de su estreno, continúa planteando cuestiones vigentes.
¿De qué tarta Las bodas de Fígaro?
La acción se desarrolla en un único día, lleno de enredos. Fígaro y Susanna, criados del conde de Almaviva, están a punto de casarse. El conde, no obstante, pretende conquistar a la novia, mientras su esposa soporta su desinterés.

La trama se complica con Cherubino, un joven que se enamora de todas, y con Barbarina, en un torbellino de disfraces, cartas falsas y personajes escondidos. Pero tras las comedia se esconde una crítica social muy afilada: son los criados quienes llevan la iniciativa y, con su ingenio, retratan sin piedad los abusos y privilegios del poder.
Una ópera nacida de un escándalo
La ópera se estrenó en 1786. Mozart y el libretista Lorenzo da Ponte la escribieron en menos de un año, en una primera colaboración que continuaría con Così fan tutte y Don Giovanni.
Su origen es una obra de teatro, La folle journée, ou Le mariage de Figaro, de Pierre-Augustin de Beaumarchais. Se estrenó apenas un año antes con gran escándalo, provocó la reclusión de su autor y fue prohibida en varias cortes europeas.
La pieza original provocó una importante controversia en distintas cortes europeas debido a su contenido crítico con los privilegios de la aristocracia y las desigualdades sociales. Sus planteamientos resultaban especialmente incómodos en un contexto histórico marcado por la difusión de nuevas ideas políticas y revolucionarias.

Para trasladar la historia al lenguaje operístico, Da Ponte suavizó parte de su contenido político más explícito, pero conservó la complejidad de las relaciones entre los personajes. Mozart, por su parte, dotó a cada uno de ellos de una profundidad psicológica excepcional, construyendo una obra en la que los sentimientos, las contradicciones y los conflictos se expresan tanto a través de las palabras como de la música.
El poder de la música para revelar lo que esconden los personajes
Más allá de su argumento, uno de los grandes valores de Las bodas de Fígaro reside en su composición musical. La partitura de Mozart combina arias de gran belleza con conjuntos vocales en los que las distintas voces se entrelazan para construir situaciones de enorme riqueza dramática.
La música no se limita a acompañar la acción, sino que también revela aquello que los protagonistas ocultan o no son capaces de expresar directamente. Los contrastes, las simetrías y los juegos armónicos permiten descubrir contradicciones entre lo que los personajes dicen y lo que realmente sienten.
Esta combinación entre comedia, crítica social y profundidad emocional es precisamente lo que ha permitido que la obra trascienda su contexto histórico. Su capacidad para abordar cuestiones universales, como los celos, el deseo, la infidelidad, la desigualdad y las relaciones de poder, explica que continúe admitiendo nuevas interpretaciones.

Reparto y dirección musical
La dirección musical corre a cargo de Stefano Montanari, que debuta al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real. No es un desconocido en la sala: en 2016 tocó allí como violinista en un concierto protagonizado por Andreas Scholl.
Habrá doble reparto, de modo que los papeles se alternarán entre las funciones:
| Personaje | Intérpretes |
|---|---|
| Conde de Almaviva | Mattia Olivieri y Carles Pachon |
| Condesa de Almaviva | Olga Kulchynska y Elsa Dreisig |
| Susanna | Sara Blanch y Sabina Puértolas |
| Fígaro | Luca Micheletti y Germán Olvera |
| Cherubino | Cecilia Molinari y Lucia Caihuela |
| Barbarina | Lucía Iglesias y Lucía Martín-Cartón |
Entre los nombres destaca Lucía Iglesias, que participó en Crescendo, el programa del Teatro Real dedicado a la formación de jóvenes cantantes.
Más allá de la función: actividades y cómo seguirla

La programación de noviembre no se limita a las 13 funciones.
- 5 de noviembre, Sala Gayarre: sesión de Enfoques. Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real, conversa con Stefano Montanari y Robert Carsen sobre la producción.
- 22 de noviembre: retransmisión en directo. La función se podrá ver solo en España en My Opera Player, una buena opción para quien no pueda acudir al teatro.
- 29 de noviembre, domingo, 11:00 y 13:00 h, Real Teatro de Retiro: ¿Te suena Las bodas de Fígaro? Un taller musical familiar dirigido por Fernando Palacios, con la soprano Alexandra Zamfira y el pianista David Ruiz.
La ópera también es para niños y adolescentes
El título volverá a la programación del Teatro Real del 10 al 18 de abril de 2027, con una nueva producción del Real Teatro de Retiro pensada para público joven. La dirección musical es de Irene Alafageme, la puesta en escena de Rakel Camacho, y participarán cantantes de distintas ediciones de Crescendo. Es una forma de acercar la ópera a las nuevas generaciones.
Información práctica

- Qué: Las bodas de Fígaro, de W. A. Mozart (nueva producción, coproducción con la Metropolitan Opera de Nueva York)
- Dónde: Teatro Real, Madrid
- Cuándo: del 10 al 27 de noviembre de 2026 (13 funciones)
- Dirección musical:Stefano Montanari
- Dirección de escena e iluminación: Robert Carsen
- Entradas y horarios:teatroreal.es


