Hublot rinde homenaje al reloj que dio origen a la marca con el Classic Fusion Tributo, disponible en oro amarillo o blanco. Más que una reinterpretación, se trata de un retorno a los orígenes elaborado con toda la experiencia que Hublot ha integrado durante sus 46 años de recorrido. Los mismos rasgos distintivos del reloj original como el oro y caucho, negro y contrastes, se ven realzados en lo que respecta a los movimeintos, los acabados, los materiales y la construcción. Lo que comenzó como una idea ha alcanzado una profundidad relojera total.

En 1980, Carlo Crocco revolucionó el sector de la relojería con una única fusión: el oro y el caucho. Bajo el nombre de MDM Genève, Crocco presentó en la Feria de Basilea un modelo llamado Hublot, cuyo diseño rompía con las convenciones de la época. Su bisel como si fuera un ojo de buey estaba fijado mediante doce tornillos, se combinaba con una esfera minimalista sin apenas adornos. El nuevo diseño establece un vínculo que traslada el diseño original al presente. Es un homenaje a sus orígenes y una expresión de todo aquelloen lo que se ha convertido Hublot.
CLASSIC FUSION TRIBUTO
La estética del diseño del Classic Fusion Tributo se mantiene fiel al modelo original de 1980 con la caja de oro, la correa de caucho negro y el contraste entre ambos materiales. La caja aumenta de 36 a 38 mm mientras que el bisel conserva los doce tornillos que caracterizan el diseño. Con su función original, marca la hora en una esfera desprovista de índices, con la fecha situada a las 3 h en punto. Una corona enroscada garantiza una hermeticidad de 100 metros, lo que refuerza su integridad funcional. La correa de caucho negro se combina con unas asas a la vista lo que deja al descubierto la arquitectura de la estructura.

Sin embargo, el cambio sucede en el interior del reloj. A diferencia de 1980 el reloj se convierte en un movimiento autómatico de desarrollo interno. Su mecanismo de cuerda automática permite una reserva de marcha de 60 horas aproximadamente, gracias al tren de engranajes. Sin perder la idea original, la icónica «H» de Hublot refleja a la perfección en lo que se ha convertido la firma: más nitida, más profunda y más técnica.

Los modelos no son diferentes únicamente en su color oro amarillo o blanco, sino que sus actitudes también. El Classic Fusion Tributo de oro amarillo es el que comparte más semejanzas con el primer Hublot que se fabricó. Trae de vuelta el contraste original entre el oro y el caucho con una esfera lacada en negro, acabada con un sutil efecto carbón. En las 6 h, el logotipo MDM en oro, es un guiño directo a Carlo Crocco y a la firma original MDM Genève que lucía el primer modelo de Hublot. Creada en 1998, la fundación Main Dans la Main, refleja su compromiso filántrópico de larga trayectoria.


Por otro lado, el modelo en oro blanco muestra un estilo diferente, más fromal, más ceremonial e inspirado en la elegancia de la sastrería italiana. El negro presente en la esfera de ónice y los tornillos, refuerzan la profundidad e intensidad evocando el ritmo refinado de los detalles de sastrería, mientras que la masa oscilante se tingsteno negro, visible en su interior, acentúa su diseño disciplinado y sofisticado.
Su estructura da continuidad a un diseño que vio la luz hace más de 40 años. Esta misma resistencia define la confianza de Hublot en su arte relojero. Diseñado, desarrollado y ensamblado en Nyon, refleja la precisión, la fiablidad y la maestría de la manufactura. Creado para durar, cuenta con una garantía de 5+5 que amplía la cobertura hasta diez años, una apuesta por la durabilidad que acompaña al diseño y al trabajo artesanal de la firma.

«Cuando creé MDM Genève, fue una iniciativa profundamente personal en la que me impliqué de lleno y con todo el corazón, una iniciativa impulsada por una idea única: el oro y el caucho», afirma Carlo Crocco fundador de Hublot en 1980. «Dejarla en otras manos, aunque fueran las de personas competentes y con talento, nunca me resultó fácil. Sin embargo, al volver a Nyon, visitar la Manufactura y descubrir las últimas creaciones, percibo una profunda continuidad y maestría. Veo lo que esas manos han construido de forma conjunta».
«Respetar a Hublot es honrar sus orígenes, no congelando la firma en el tiempo, sino manteniéndola en movimiento. El Classic Fusion Tributo encarna a la perfección esta filosofía y crea un vínculo directo entre 1980 y el presente. La visión de Carlo Crocco sigue siendo nítida, revolucionaria y llena de vida», afirmó Julien Tornare, CEO de HUBLOT.


